sábado, 1 de enero de 2011

New game, press start to continue.

Cierra los ojos... ¿ya? Creo que no, ciérralos de verdad y antes de volverlos a abrir tómate unos segundos de silencio.
¿Ya lo has hecho? Bueno, me fiaré, aunque no estoy del todo convencida.
Al cerrar los ojos durante ciertos segundos nuestra mente automáticamente se coloca en modo stand by y algunas acciones u órdenes que éste debería enviar al resto del cuerpo quedan rezagadas a un segundo plano, como la de seguir segregando hormonas del estrés. Cuando los tienes cerrados durante unos segundos nuestro cerebro lo interpreta como un momento de tranquilidad en el que él también puede dejar de hacer ciertas cosas para concentrarse en otras como pueden ser los estímulos auditivos o olfativos.
Si de verdad hubieses cerrado los ojos durante algunos segundos te hubieses fijado en algo fundamental, en tu respiración.
Esto no es ninguna tontería, ¿no me crees? Sigue leyendo.
Primero inspiramos, nuestro cuerpo se llena del aire que no es necesario para poder seguir pensando, seguir caminando, seguir viviendo día a día. Rápidamente este aire llega y se concentra en los pulmones; allí es donde de verdad se cuece todo el asunto, donde se produce el intercambio de gases que hace que pasemos a la siguiente parte: la espiración. Ella es la que hace que el aire que necesitamos para vivir no nos mate gracias a que expulsa sus restos... Un tanto contradictorio, ¿no? Una de las cosas que nos mantienen vivos, un importante motor involuntario en nuestra vida diaria, también puede hacer que muramos.

Si algo tan simple y tan humano como es la respiración puede llegar a matarnos, ¿qué se puede esperar del resto de las cosas?
La vida y la muerte están tan sumamente relacionados que, cuando menos te lo esperes, puedes pasar del primero al segundo, por eso vive tu vida, sin dejar que nada ni nadie se interponga: lucha por lo que quieres y por quien quieras e intenta ser feliz, porque no sabes cuando puedes dejar de intentarlo definitivamente.

¿Yo? Yo cambio mis gélidas neuronas por dejar de sentir el peso de todos los miedos que me cuelgan, por ignorar que ya no necesito a nadie y seguir intentándolo , por obviar que haciéndolo no hago daño a los demás.

Feliz 2011 a todos.



1 comentario:

  1. Ohhhhhhhhhhhhhhhh Me ha parecido una preciosdad de post, enorme, inmenso

    yo soy muy nervioso y se que una de las pocas cosas que me calma es respirar, respirar despacio, concentrarse en la respiración, algo tan simple y tan complicado

    un abrazo grande y :*

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