martes, 4 de octubre de 2011

Nightmares have become my dreams.

Hoy me he levantado con una sensación extraña. Es el típico día en el que te despiertas y piensas: "más me valdría quedarme en la cama y no despertar hasta mañana". Tengo la sensación de que va a ser un mal día y, por lo que veo, se está cumpliendo gracias a que me he levantado a las 6.30 por una pesadilla de esas que últimamente tengo día sí, día también.
Odio tener pesadillas. No duermo bien por las noches, me levanto muy pronto y muy cansada, y no puedo parar de pensar en ellas durante todo el día, no vaya a ser que mi subconsciente me esté tratando de decir algo que mi pensamiento racional se niegue a admitir.
Normalmente lo que pienso sobre ellas no tiene ningún sentido y, en general, ellas tampoco, para que negarlo. Pero la de hoy ha sido... diferente. Me ha hecho pensar cosas con bastante más sentido que de costumbre y preguntarme sobre ellas.
¿Qué pasará si no consigo averiguar qué quiero hacer en el futuro? ¿Y si no encuentro nada para estudiar? ¿Si realmente no valgo para nada? ¿Y si no encuentro ese "algo" que me haga sentir especial y que haga que lo sea frente al mundo? ¿Y...? En fin, muchas preguntas y no precisamente buenas ni fáciles de contestar.
El día a día es, cada vez, menos soportable.

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