viernes, 9 de diciembre de 2011

Freedom.

- ¿Por qué sonríes de medio lado?
- ¿De medio lado?
- Sí. Al sonreír, sólo levantas una parte de la boca. ¿Sabes cómo te digo? De medio lado, como si te estuvieras pensando si sonreír o no y te quedaras a medio camino.
No sabes cómo te digo, no. Lo veo en tu cara, porque si algo sabe la gente de ti es que eres transparente. La gente y yo, por supuesto. Aunque a veces eso duele más que si disfrazas tus sentimientos, porque cuando me voy en expedición a tus adentros siempre acabo viendo que no me amas.
- Chica, no sé. Pues porque me sale así...
- ¿De verdad que nunca te has fijado en cómo sonríes?
- No, creo que no. ¿Por?
Porque yo sí. Porque yo me sé tu sonrisa como si la tuviera tatuada en la retina; y así es, que la veo en todas partes, mire lo que mire, ahí estás tú. Lo peor es que tú lo sabes y por eso te alejas, pero al mismo tiempo nos gusta estar juntos. Me gusta a mí, y te gusta a ti, y por ello no entiendo que nunca, nunca, me beses. ¿Qué falta?
- Por nada. Por qué va a ser...
- Estás muy rara hoy. ¿Qué ocurre?
Nada. Qué puede ocurrir. Lo de siempre, un día tras otro, a tu lado y sin tenerte. ¿Qué clase de broma puede ocurrir que no fuera esa? No sé si... No sé.
- Nada. Qué puede ocurrir. Lo de siempre, un día tras otro, a tu lado y sin tenerte. ¿Qué clase de broma puede ocurrir que no fuera esa? No sé si... No sé.
- ¿Qué?
- ¿Cómo que qué? Lo que oyes.
La he liado de verdad. No pensaba que se me pudiera ir tanto la cabeza como para decírselo. ¿Estoy idiota o qué? Pero es que él ya lo sabía, era un secreto a gritos. ¿Qué hago? Me está mirando y no sé qué decirle.
- A ver, quiero decir...
A tomar por culo. Voy a besarle.


Just breathe.

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